¿Cómo debe organizarse el emprendedor?

Mejor organizarse antes de caer en el caos ¿Cómo debe organizarse el emprendedor?

¿Cómo debe organizarse el emprendedor?
¿Cómo debe organizarse el emprendedor?

¿Cómo debe organizarse el emprendedor?

Una de las tareas que siempre debe hacer un emprendedor, es tener que tener organizada la agenda lo mejor posible, ya que si esta no se encuentra ordenada, la jornada cotidiana del emprendimiento puede ser un verdadero caos.

Pero para evitar este potencial desastre de tener la agenda desordenada, lo recomendable en estos casos es poder tener separado en 3 listas, los diversos asuntos pendientes del emprendedor: los llamados asuntos urgentes, asuntos normales y lo que no se tiene que hacer. Este ejercicio de organización puede ser un esfuerzo importante para que se puedan ordenar los diversos items que deambulan por el emprendimiento.

La primera de las listas para que pueda organizarse el emprendedor, es la de los llamados asuntos urgentes. En esta deben estar toda clase de asuntos que requieren la atención inmediata, como pueden ser el presupuesto mensual del emprendimiento, la compra de insumos de alto uso y el pago de cuentas y facturas o a proveedores.

La segunda de las listas para que pueda organizarse el emprendedor, es la denominada “asuntos normales” ¿Pero que entenderemos por asuntos normales? Simplemente, todos los asuntos importantes del emprendimiento pero que no requieren una urgencia inmediata, como la compra de una nueva computadora o fijar la reunión con alguna persona o ejecutivo. Lo recomendable en estos casos es revisarla una o dos veces a la semana para que evitar que se quede traspapelada.

La tercera de la listas para que pueda organizarse el emprendedor, sería la de las cosas que no hay que hacer ¿Por que esta lista? Simplemente para recordar las cosas que no se deben hacer y que quitan tiempo al emprendedor. Algunas de esas cosas son: no trabajar fuera del horario laboral y no delegar.

Como puede verse, esta organización permite al emprendedor tener una agenda mucho más ordenada, lo cual redunda en una mayor y mejor productividad.