Cuando las empresas hacen trampa

Hacer publicidad en las redes sociales se ha puesto de moda entre las empresas, pero que pasa cuando se compran a los fans.

La práctica de tener un perfil público en las principales redes sociales, es habitual en empresas y profesionales que quieren dar a conocer sus ofertas de bienes o servicios, sin embargo son cada vez más los que compran “seguidores” para tener popularidad en Internet.
La venta de seguidores, o fans, es una práctica cada vez más común en países como Italia, Turquía, la India y el Reino Unido, por ese motivo se ha planteado la necesidad de un generar un código de buenas prácticas para terminar con el fraude de popularidad.

Negociaz también tiene su fan page en Facebook y su cuenta en Twitter

La verdad, que hasta el momento, poder conseguir seguidores de Twitter o fans en las páginas de Facebook era muy fácil y sobre todo rápido, ya que pagando una cifra realmente baja se puede conseguir números poco despreciables de seguidores. Por ejemplo, por unos 30 dólares se pueden conseguir 1000 seguidores.

La cantidad de empresas dedicadas a la venta de seguidores se multiplicaron alrededor del mundo y la oferta que realizan en todos los casos es similar “Compra seguidores, harás que muchos usuarios se sientan interesados por tu producto en tiempo real”

El número de seguidores en Twitter, o en Facebook, garantiza cierto prestigio, por ese motivo, las empresas caían en el truco de estos especialistas en venta de seguidores. Una de las primeras compañías que se dedicó a la venta de fanáticos o seguidores se encuentra ubicada en Barcelona, aunque es de origen mexicano, y se ha convertido en una de las más exitosas empresas dentro de su rubro para el mercado hispanoparlante.

Si bien los que contrataban los servicios, veían satisfecha su necesidad de encontrar seguidores, con solo fijarse el perfil de sus nuevos seguidores, se daban cuentas que muchos de ellos tenían nombres en otros idiomas, prácticamente no tenían tweets publicados e incluso muchos de ellos no habían cambiado la imagen del huevo que por default viene en Twitter.

Un consejo para todos aquellos que quieren tener su cuenta corporativa de Twitter o en Facebook, es que tengan paciencia, ya que el crecimiento es lento. Frente a esto pueden caer en la trampa de estas empresas que aseguran tener la fórmula del éxito en materia de popularidad en la red.