El campo argentino declara un paro nacional de una semana

Otro capítulo de la crisis del modelo económico argentino: el campo va a la huelga.

La crisis argentina en un nuevo capítulo. La Mesa de Enlace Agropecuaria (federación de gremios de propietarios agrarios) que involucra a la tradicional Sociedad Rural Argentina (SRA), la Federación Agraria Argentina (FAA) que agrupa a los medianos productores, las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) que es una central agraria independiente y a CONINAGRO que agrupa a las cooperativas agrícolas, han decidido realizar un paro nacional rural a partir de la medianoche de este martes, con una duración de unos 7 días hasta la medianoche del martes 12. Así fue anunciado por el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Rubén Ferrero, durante una conferencia de prensa.

Los productores rurales argentinos resolvieron extender sus protestas a todo el país, luego de que el pasado sábado los agricultores de la provincia de Buenos Aires, la más grande del país y a la vez, uno de los mayores distritos agrícolas del país, comenzaran una huelga de comercialización productiva de nueve días, en protesta contra un fuerte aumento de los tributos, llamado por los productores “impuestazo”, el cual fue decretado por el gobierno local y luego votado con polémica por la asamblea legislativa de la Provincia de Buenos Aires.

Las asociaciones gremiales rurales argentinas, declararon en un comunicado conjunto que “la comercialización de los productos agropecuarios se ve afectada día a día como consecuencia de la intervención por parte del Gobierno mediante acuerdos y cupos de exportación”. Paralelamente, los gremios rurales afirman que la política agraria del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner literalmente “destruyó en los últimos seis años el mercado de trigo, estimando para la presente campaña una disminución en la intención de siembra del 48 por ciento, vislumbrándose el mismo efecto negativo en la comercialización del maíz y otras producciones agropecuarias”.

Las asociaciones gremiales rurales cuestionaron los efectos de la política oficial sobre el sector ganadero, remarcando que en el año 2012, por quinto año consecutivo, Argentina no podrá cumplir con los compromisos de exportación de carnes de alta calidad hacia la Unión Europea, la llamada Cuota Hillton, por lo que el país austral “va a perder la posibilidad de ingresar divisas por cerca de 200 millones de dólares”, según los productores rurales.

Apuntaron asimismo que la rentabilidad del sector agropecuario argentino “se ha visto disminuida significativamente en los últimos años”, producto de “una inflación no reconocida por el Gobierno”, que afecta los costes del campo y no se ve reflejada en la venta de su producción. También advirtieron las federaciones agrarias que “las altas cargas tributarias tendrán un impacto negativo no sólo en los productores rurales sino en toda la población”.