El precio de la gasolina está por las nubes en la Unión Europea

El precio de la gasolina está por las nubes en la Unión Europea

El precio de la gasolina en los países de la Unión Europea ha llegado a precios inauditos. En estos días el precio promedio de los combustibles se encuentra en unos 1,69 euros por litro (aproximadamente unos 2,2 dólares), el cual es un precio histórico desde que existen registros comunitarios del precio. Las alzas de los combustibles, han sido especialmente fuertes sobretodo en países como el Reino Unido, Alemania, Francia, Grecia, Italia y España, donde los precios han llegado a niveles realmente sorprendentes. En el caso del Reino Unido, el precio de un litro de gasolina estándar se encuentra en aproximadamente unas 1,43 libras (1,65 euros o 2,15 dólares).

Estas alzas inéditas en el precio de los combustibles, ha significado en los hechos que un litro de gasolina en la Unión Europea cuesta el doble que en los Estados Unidos (1,1 dólares), escenario agravado por el hecho de que el precio del combustible ha subido todas las semanas del año desde principios de enero. Esto es notorio en países como el Reino Unido, productor de petroleo, donde la semana pasada el costo de la gasolina al público llegó a su nivel más alto de la historia británica.

Este escenario de alzas permanentes en el precio de la gasolina, es vista tanto por analistas y gobiernos comunitarios, como una verdadera amenaza a la capacidad de consumo de los habitantes de la Unión Europea, sobretodo por el hecho de que seis países miembros de la Unión se encuentran actualmente en recesión. La Unión Europea, gravemente debilitada tras el rescate a Irlanda, Portugal y Grecia, apenas tiene margen de maniobra para poder enfrentar las alzas de los combustibles, puesto que esta alza sería tanto la consecuencia del cierre de refinerías en varias naciones comunitarias como de la aparente caída de las ganancias directas por la venta de los combustibles en los países de la Unión Europea, lo que ha limitado la oferta de combustible en el mercado.

Hace algunas semanas, James Knightley, economista de ING Groep NV, la mayor compañía holandesa de servicios financieros, planteaba al analizar el alza de los combustibles en la Unión Europea, el hecho de que “en momentos en que el ingreso familiar sufre una inmensa presión debido al congelamiento de los salarios y el creciente desempleo, los mayores costos del combustible significan que los consumidores tienen cada vez menos dinero para gastar en servicios”.