El Real brasileño sigue en curso de devaluación

El real brasileño sigue en curso de devaluación.

El gobierno brasileño ha decidido mantener la decisión de seguir devaluando lentamente al Real (R$), pese a que este ya se acerca al precio de 2 R$ por la divisa estadounidense, puesto que le es mucho más cómodo manejarse con un Real devaluado con uno sobrevaluado que le quitaba competitividad a las exportaciones brasileñas.

Esta es la opinión del Ministro de Hacienda, Guido Mantega, que afirmó que “el tipo de cambio va a dificultar la entrada de productos importados. Por lo menos va a encarecerlos, dando más espacio para los productos brasileños”.

Pese a que Brasil posee un tipo de cambio libre, es decir, flotante, el Banco Central do Brasil (instituto emisor) ha intervenido el mercado cambiario en varias ocasiones, sobretodo el mercado a futuro, dentro de lo que el ministro Mantega llamaba “la guerra cambiaria”, con el objetivo de poder afrontar la devaluación monetaria de las economías desarrolladas, situación que llevó a la divisa brasileña a una inédita revaluación cambiaria, llegando durante el 2011 a un precio histórico de unos 1,54 R$ por dólar.

Pero desde comienzos del presente año, ha comenzado una lenta y progresiva devaluación, tanto por el contexto externo como por las necesidades del mercado brasileño, estando en alrededor de 1,70 R$ por la moneda estadounidense. Aunque en las últimas semanas, ante la expectativa generada en el mercado de que el Banco Central do Brasil redujese aun más su tasa de interés de referencia – la que actualmente se encuentra en un 9%, después de haber alcanzado 12,50% en el año 2011-, la devaluación de la moneda brasileña se aceleró y el dólar llegó a cotizar a 1,97 R$ el miércoles, para rebotar un poco ayer, cuando cerró a unos 1,95 R$ por moneda estadounidense.

Esta devaluación de la moneda brasileña, para el ministro de Desarrollo e Industria brasileño, Fernando Pimentel, “es un buen nivel. Es bueno para los exportadores, sin duda”.

Pero la noticia de la devaluación brasileña no ha caído bien en sus vecinos del Mercosur. Pero sobretodo la decisión brasileña ha generado inquietud en los exportadores del sector industrial argentino, quienes como consecuencia del “super real”, lo aprovecharon como un factor para poder ganar competitividad con sus productos más baratos, pero ahora, como consecuencia de la devaluación brasileña, se cerraría un importante mercado para sus exportaciones. Incluso en Brasil, también surgieron temores entre los analistas e inversores de que un dólar más caro pueda presionar a la inflación al alza al elevar el costo de las materias primas y de los bienes importados.