Las enseñanzas de Warren Buffett, Primera Parte

Las enseñanzas de Warren Buffett

Uno de los hombres mas ricos del mundo, y tal vez, de los mas talentosos es el estadounidense Warren Buffett. Actualmente Buffett posee un patrimonio neto aproximado de unos 62,000 millones de dólares, lo cual no se logró de un día para otro. El comienzo de su riqueza parte en el ya lejano 1962, cuando Buffett comenzó a comprar acciones en la compañía Berkshire Hathaway, con un valor de unos 7,50 dólares de la época por acción. Actualmente Buffett es el director ejecutivo de Berkshire, mientras que el valor de las acciones subió a unos 119.000 dólares por unidad de papel accionario.

El espectacular éxito de las técnicas de inversión de Warren Buffett, el lo atribuye a lo que aprendió del profesor Benjamín Graham, en la Universidad de Columbia. Por lo tanto, lo que vemos como las grandes lecciones de Warren Buffett, son simplemente la aplicación empírica de lo aprendido en las aulas universitarias. Algunas de las lecciones que ha enseñado Buffett en su vida como emprendedor y empresario han sido las siguientes:

1) Ten fe en ti mismo y atreverse a ser diferente. Esto significa simplemente creer en tus atributos y hacer algo que te diferencie de los demás. Esta premisa es tanto para la vida personal como para los negocios. En el caso de Buffett, desde un comienzo el fue considerado como un outsider, un bicho raro, ya que trabajaba y invertía desde Omaha, lejos de los grandes centros bursátiles como Wall Street, nadando contra la corriente. Pero esta distancia física con las grandes capitales del dinero, no impidió que Buffett pudiera comenzar a acumular ganancias, hasta la actual fortuna de hoy.

2) Reinvierte tus ganancias. Es muy fácil tener la tentación de gastar el dinero la primera vez que gana. Pese a esto, el dinero no debiera ser gastado de manera impulsiva. Por el contrario, se debe tratar de reinvertir las ganancias adquiridas. Warren Buffett descubrió este idea muy temprano en su vida. En el momento de sus años de estudiante secundario, Warren Buffett y un amigo compraron una máquina de pingball (flipper), la que colocaron en una peluquería. Con las ganancias que habían logrado por la instalación del juego electrónico, decidieron invertir en otras 7 máquinas para ampliar los dividendos. Esto permitió a Buffett poder invertir en acciones y a la vez, comenzar un nuevo empredimiento.

Como puede verse, creer en si mismo y reinvertir las ganancias, son lecciones atemporales que cualquier emprendedor debiera ser capaz de aplicar en su coyuntura cotidiana.