La historia de uno de los hombres más influyentes en la historia automotriz, Enzo Ferrari
Nacido en 1898 en Módena, Italia, pasó gran parte de su infancia en una granja en el Valle del Po. Su padre trabajaba en una empresa de estructuras metalicas a la que no le iba nada mal, razón por la cual quería que sus dos hijos varones se dedicaran a lo mismo.
Enzo, no sentía interés alguno en trabajar en una empresa metálica, ni de desarrollar ninguna actividad referida al campo. El sueño de Enzo era ser periodista o cantante de ópera, sin embargo cambio de parecer cuando tiene la posibilidad de ver una carrera de Vincenzo Lancia, el corredor fundador de la compañía que lleva su mismo nombre.
Este nuevo apasionamiento por las máquinas, hizo que el padre de Enzo, Don Alfredo, inscriba a sus dos hijos Enzo y Dino a una escuela especializada en mecánica. Desde allí la historia de los Ferrari no fue la mejor, ya que durante la Primera Guerra Mundial, Dino, su hermano, fallece y al poco tiempo lo hace su padre. De esta manera la fábrica familiar quiebra en poco tiempo.
Luego del servicio de Enzo para el Ejército, el joven consigue una carta de recomendación de un coronel, con lo que sale a buscar suerte en Turín, la capital italiana del auto, aunque la economía del país se encontraba por completo destrozada. Después de mucho insistir en las distintas compañías, consigue trabajar en CMN. Durante este periodo, Enzo se compra un Alfa Romeo, los directivos de esta compañía lo invitan a formar parte de la empresa, tanto como empleado como de corredor, pero la suerte de Enzo no fue tan buena. De esta manera Enzo deja de correr, para encargarse de la promoción de la marca y del rubro carrera automovilística en particular. De esta manera sufre un revés cuando tenían todo para presentar el P1 en el Gran Premio de Italia, cuando el piloto por el escogido Ugo Sivocci fallece.
Enzo Ferrari comienza a trabajar en mejorar el P1, y para ello suma a un ingeniero de Fiat al equipo. Antonio Ascari, así nace el P2 que logra un record de vuelta y de velocidad, allí Ferrari se convierte en el responsable de las actividades de competición de Alfa Romeo. Desde diciembre de 1929, se abren las puertas de lo que luego se llamaría la Scudería Ferrari.
Mientras atravesaba graves problemas familiares, como una enfermedad incurable de uno de sus hijos, se desata la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, Alfa Romeo, decide romper con la Scuderia. Por este motivo, Enzo, se ve obligado a trabajar para el gobierno fascista. Durante la guerra sufre bombardeos, que la llevó a tener que ser reconstruída años después.
Luego de los años de Guerra todos estaban preparados para volver a ver automovilismo y Ferrari para poder seguir innovando. Desde aquel momento Ferrari se fue convirtiendo en la poderosa Scudería que todos conocemos.
