La expectativa de crecimiento de Brasil baja al 1,9%

La expectativa de crecimiento de Brasil baja al 1,9%

La expectativa de crecimiento de Brasil baja al 1,9%

Hoy en día muy pocos son los que creen que la economía brasileña crecerá con fuerza en el 2012. Se ha hecho público el boletín Focus, el cual es elaborado por técnicos del Banco Central do Brasil, en el cual plantean que el Producto Bruto Interno (PBI) de Brasil no tendrá un crecimiento de un 1,9%. Hasta fines de abril, las expectativas del gobierno de Dilma Rousseff eran muy diferentes, ya que esperaban que la economía de Brasil tuviera un crecimiento del PBI de al menos un 4% para este año.

Hay que tener claro que el optimismo que tenía el gobierno de Dilma Rouseff en las expectativas de crecimiento de Brasil, para nada era compartida por el mundo empresarial y financiero, las cuales siempre esperaron una expectativa de crecimiento mucho menor al calculado originalmente por el gobierno.

Si la magra expectativa de crecimiento de Brasil se confirma al terminar el año, 2012 será el peor resultado desde 2009, cuando el gobierno de Lula da Silva enfrentó los efectos devastadores de la primera parte de la crisis internacional. El 2009 terminó con un PBI negativo de -0,6%. Por el contrario, el gobierno de Dilma Rouseff decidió tomar medidas en apenas se vieron señales de desaceleración, se empeñó en devaluar el real y mantener la cotización del dólar por encima de los 2 reales junto con establecer planes de estímulos a los sectores productivos con la baja de impuestos. Pero no sólo eso, con la esperanza de lograr mejorar la expectativa de crecimiento de Brasil, decidió gastar unoa 10.000 millones de dólares en créditos para los gobiernos locales y fijó en al menos unos 4.200 millones de dólares el volumen de compras del gobierno central destinados a los productores locales, con el fin de reactivar la producción.

Paralelamente a esto, el gobierno de Brasil incentivó el crédito privado para la población al liberar los encajes bancarios en casi unos 25.000 millones de dólares, los que irán en forma de préstamos de consumo. En teoría, estas medidas tendrán efecto en el cuarto trimestre del año, lo que traería un repunte de la actividad comercial. Lo que tiene optimista al gobierno brasileño, es el hecho de que la entrada de inversión se mantiene alta, en al menos unos 55.000 millones de dólares para el 2012 y que puede aumentar como consecuencia de las obras para el Mundial de Fútbol del 2014 y las Olimpiadas del 2016 y que a mediano plazo mejorarán la expectativa de crecimiento de Brasil para el 2013.