Los 4 temores del emprendedor

Al igual que esperanzas, el emprendedor tiene miedo a veces. Los 4 temores del emprendedor.

Los 4 temores del emprendedor.

Al igual que cualquier ser humano, el emprendedor tambien tiene temores, ya sean estos reales o imaginados, los cuales pueden condicionar su conducta y sus acciones. Es por ello que en esta ocasión mencionaremos los 4 temores del emprendedor. Conocerlos y entenderlos le ayudará a poder enfrentarlos y poder seguir adelante.

El primero de los 4 temores del emprendedor es el más común de todos ellos que es el miedo al fracaso. Este temor incluye toda clase de aspectos, desde el del orgullo personal hasta el miedo de no poder asumir la responsabilidad del fracaso del emprendimiento, tanto por como por la gente a cargo o poder pagar las deudas del mismo. No se puede eliminar este miedo, ya que queramos o no, es el miedo al fracaso que nos hace actuar y poder seguir adelante.

El segundo de los 4 temores del emprendedor tiene que ver con el temor que tiene de lo que digan los demás. Siempre la impresión que se tiene frente a los otros es algo que atemoriza al emprendedor. Simplemente frente a estos caso no hay que hacer caso, seguir adelante y si se cae el emprendedor, levantarse y demostrar que puede ser capaz de comenzar de nuevo.

El tercero de los 4 temores del emprendedor es el miedo a lo que vaya a pasar en el futuro, es decir, el miedo a lo desconocido e inesperado. Por más allá de que tengan bajo control los aspectos del negocio, con un plan de negocios coherente, finanzas sanas y crecimiento de las ventas, siempre puede haber un factor que desordene todo: desastres, terremotos, devaluaciones, etc, son temores que están rondando. Para ello solamente queda seguir adelante e improvisar con decisión y fuerza.

El cuarto de los 4 temores del emprendedor, es el miedo a no ser capaz de afrontar los cambios. Muchas veces, empezar un emprendimiento puede significar un cambio radical en el estilo de vida, el cual puede afectar hasta la vida personal y por ende, generar el fracaso del emprendimiento. En estos casos, solamente queda conversar para que las cosas puedan funcionar tanto en la vida privada como en el emprendimiento.