Para el Banco Central Europeo ajuste y crecimiento no son incompatibles

Para el Banco Central Europeo ajuste y crecimiento no son incompatibles.

Pese a que la situación económica y social en la eurozona muestra lo contrario, para el presidente del Banco Central Europeo (BCE), el italiano Mario Draghi, cree que “en absoluto hay ninguna contradicción entre el pacto por el crecimiento y el pacto presupuestario”. Estas declaraciones fueron emitidas por el presidente del instituto emisor del euro, tras la reunión de los gobernadores de la institución bancaria multinacional en Barcelona.

Para Draghi, pensar en otra opción que el ajuste no existe, puesto que “detener el ajuste presupuestario no sería de gran ayuda”. Pero cae el presidente del BCE en una potencial contradicción cuando plantea que “debemos colocar el crecimiento en el centro de la agenda”. Pero a la vez, Draghi planteo algo interesante ya que planteó poder “facilitar las actividades de los emprendedores, es decir, la creación de nuevas empresas y la creación de empleos es crucial”.

Aunque para Draghi, la creación de empleo debiera ser bajo ciertas reglas, existiendo flexibilidad laboral, puesto que “hay que aumentar la flexibilidad, aumentar la movilidad y, en tercer lugar, hay que aumentar también la justicia en el mercado laboral”. Para muchos, la flexibilidad laboral es una medida altamente cuestionada por sindicatos, partidos y miembros de la sociedad civil de varios países de la Unión Europea, por la precarización del mercado laboral.

Pese a los cuestionamientos que ha sufrido el gobierno español por las duras medidas de ajuste tomadas, Mario Draghi aprovechó la reunión de los gobernadores del BCE para felicitar al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, planteando el directivo bancario europeo que Rajoy “ha desplegado esfuerzos muy significativos, reformas políticas, una serie de políticas que se han desplegado en un tiempo muy breve (…) Hay que reconocerlo”.

En relación a la situación financiera de los países de la eurozona, los gobernadores del BCE han decidido mantener la tasa de interés del BCE en su mínimo histórico, un 1% de tasa de interés, reconociendo de facto la precaria situación de crecimiento y la recesión en seis de sus países miembros.

Para defenderse de las crecientes críticas del accionar del BCE en la crisis financiera que sufre la eurozona, Draghi planteó que “las medidas desde el BCE necesitarán tiempo para ver cómo y cuándo el dinero se propaga en la economía real y hay crédito. Pero vemos ya claramente que hemos evitado lo que hubiera sido un gran colapso, una gran estrechez crediticia”.