¿Qué tipo de emprendedor eres? Primera Parte

¿Que tipo de emprendedor eres?

[dropcap]E[/dropcap]mprendedores hay muchos, pero hay que hacer justicia, no todos son iguales. Podemos decir que al menos, existen 8 diferentes clases de emprendedor, las cuales se encuentran unificadas por el hecho de que todos comparten el hecho de que poseen una gran capacidad para asumir riesgos, una gran tolerancia a la frustración, una gran pasión por todo lo que hacen, capacidad de intuición y una flexibilidad para poder adaptarse al entorno que los rodea.

Pese a esto, decíamos que no todos los emprendedores son iguales, ya que los diferencia la motivación y el como encarar el proceso emprendedor. El primer tipo de emprendedor que mencionaremos es el emprendedor visionario, el cual se caracteriza por ser muy versátiles y se atreven con cualquier desafío. Podemos mencionar que son vocacionales y pasionales, lo que les vuelve unas personas más comunicativas, y a la vez, son bastante persuasivos, además de tener poca aversión al riesgo. Tal vez, el gran punto en contra del emprendedor visionario, es que abre muchas puertas y no cierra ninguna, es decir, piensa en muchos proyectos e ideas geniales, pero no concreta ninguno, lo que significa que puede caer en la inconstancia, ya que abandona proyectos a la primera.

Un segundo tipo de emprendedor que podemos mencionar en esta clasificación de emprendedores es el denominado, emprendedor por necesidad. Esta clase de emprendedores tiene la particularidad de que han llegado a ser emprendedores por necesidad o por huida de las circunstancias económicas del momento. Esta clase de emprendedores no están satisfechos con su situación profesional o económica y deciden buscar nuevos rumbos. Los emprendedores por necesidad son bastante prudentes a la hora de emprender y suelen embarcarse en proyectos pequeños que encajarían más dentro del prototipo del trabajador independiente o autónomo. La necesidad les obliga a transformarse en sagaces buscadores, por lo que acaban desarrollando un olfato para detectar oportunidades. Otra virtud de esta clase de emprendedores es que son constantes y tenaces. Podemos mencionar que esta clase de emprendedores tienen muy desarrollado el valor del esfuerzo individual y por ende, la importancia del trabajo, tanto en el emprendimiento como en la vida privada.

Por el contrario, la principal falencia de los emprendedores es que al ser ellos emprendedores por necesidad y no por gusto, necesitan poder desarrollar un poco la personalidad empresarial, no basta con solo trabajar, sino que se necesitar ser capaz de gestionar, es decir, en tener una actitud emprendedora. También esta clase de emprendedores tienden a dejarse llevar fácilmente por el desaliento ante el primer bache económico o empresarial, pero a cambio son también más perseverantes.