¿Que tipo de emprendedor eres? Segunda Parte

¿Que tipo de emprendedor eres?

¿Que tipo de emprendedor eres? Segunda Parte

En la primera parte de este artículo, hablábamos de los emprendedores visionarios y de los emprendedores por necesidad, planteando sus características y sus falencias. Pero no son las únicas clases de emprendedores que nos podemos topar. También existen los emprendedores por inversión, los cuales se dedican no sólo a emprender sino que además que buscan tanto la oportunidad como la rentabilidad por la acción emprendedora. Este afán por buscar la rentabilidad a toda costa, los hará paralizarse muchas veces frente al riesgo, lo cual los puede inhibir frente a situaciones arriesgadas pero atractivas.

El hecho de que solo quieran obtener dinero, hace a que esta clase de emprendedores solamente busquen la rentabilidad, olvidando el resto del proceso emprendedor, sin importarles los problemas cotidianos que pueda tener el emprendimiento.

Una segunda clase de emprendimientos que podemos mencionar es el emprendedor analista quien posee una mente analítica, lo que le permite poder detectar dónde se hacen las cosas de una forma poco práctica. Percibe los detalles más mínimos y saca conclusiones insospechadas. Esta clase de emprendedores son bastante versátiles, pero a la vez, son expertos en nada. La gran desventaja de estos emprendedores analíticos es que hace que sean emprendedores fríos y poco vinculados con la vida cotidiana, además tienen la desventaja que al analizar mucho los escenarios, no concretan nada, en otras palabras, mucha teoría y poca práctica.

Una tercera clase de emprendedores que podemos mencionar son los emprendedores por suerte. Esta clase de emprendedores logran tener una visión clara de lo que necesita el mercado.
Tienen una gran capacidad de adaptarse a los cambios y saben aprovechar la situación de crisis. Aparecen en situaciones de crisis o en economías emergentes, donde existen grandes ineficiencias en el mercado, y en más de una ocasión, el emprendedor por suerte, son la consecuencia directa de crisis económicas que obligan a buscar nuevas expectativas y muchas veces surgen por azar.

Tal vez, el único punto débil que poseen esta clase de emprendedores, es que al ser hijos de la suerte o azar, poseen escasa capacidad de decisión, dependiendo de los avatares circunstanciales en el mercado.

Como podemos ver, no existe una sola clase de emprendedor. Más que especializarse en una forma de asumir el emprender, habría que aprender alguna característica de cada uno, el ahorrar, el innovar, el aprovechar oportunidades, el mirar más allá de lo común, ya que todas ayudan a crear un buen emprendedor.