Un emprendedor: sus síntomas (segunda parte)

Las cosas que delatan a los que quieren hacer cosas. Un emprendedor: sus síntomas (segunda parte)

Un emprendedor: sus síntomas (segunda parte)

Un emprendedor: sus síntomas (segunda parte)

En el posteo anterior hablábamos de algunas características que ayudarían a poder saber si estamos enfrente de un potencial emprendedor. En esta ocasión mencionaremos otros síntomas que nos ayudará saber si tenemos pasta y cuales son las señales o síntomas que delatan dicha condición.

El primero de los síntomas que delatan al que puede ser emprendedor, es el hecho de resistirse a la autoridad. Ojo, no estamos hablando de delincuentes y malhechores sino de personas inquietas, curiosas y con ganas de hacer cosas que no se sienten cómodas con una autoridad que les cercena su capacidad de acción, siendo alguien crítico de la forma tradicional de hacer las cosas. Si es así, tendrías las condiciones para comenzar una aventura empresarial

El segundo de los síntomas que definirían a alguien que tiene atributos para desarrollar como emprendedor, es el hecho de llegar con ganas de querer cambiar y arreglar los problemas existentes, ya sea con trabajo duro o con soluciones innovadoras. Este sencillo hecho, retrata de manera clara y directa a quien quiere generar riqueza y quien no.

El tercero de los síntomas que muestran quien quiere ser un emprendedor que podemos mencionar en esta ocasión, es el hecho de querer ir directamente a las solución de los problemas o de crear nuevas cosas, sin la necesidad de tanta burocracia de por medio o palabrería sin sentido. Esto se llama ser alguien enteramente práctico alejado de lo común, por ende, tiene el germen del ser emprendedor.

El cuarto de los síntomas que que delatan a cualquiera que tenga las ganas de ser emprendedor, es el hecho de ser obsesivo, ya que muchos que se dedican a la actividad emprendedora, son de los comienzan algo y no paran hasta que lo ven finalizado, cueste lo que cueste. Ojo, esta es una particularidad clásica de todos los emprendedores, como Steve Jobs o el que recién está comenzando, no es para nada malo, sino que es una señal de que puedes ser un verdadero emprendedor.